FNE acusa a cuatro productoras de alimento de salmón de coludirse durante al menos 12 años.

Caso se investiga desde 2016, después de que la gigante Cargill detectara las prácticas en una firma que adquirió y se acogiera al beneficio de delación compensada.

La Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentó ayer ante Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) un requerimiento donde acusa de colusión a cuatro de las principales compañías productoras de alimentos para salmón, después de que una de ellas se autodenunciara en 2016, acogiéndose a delación compensada.

Se trata de Ewos Chile Alimentos (comprada por Cargill en 2015, tras lo cual denunció la práctica), Biomar Chile (con matriz en Dinamarca), Skretting (Holanda), y Salmofood (Perú), quienes mantuvieron un acuerdo para fijar los precios de forma directa e indirecta al menos entre 2003 y 2015, aunque algunos testimonios dan cuenta que esto podría haber comenzado en el 2000.

Al respecto, la entidad fiscalizadora solicitó aplicar una multa de 30.000 Unidades Tributarias Anuales (UTA) a cada una -a excepción de Ewos-, que suma unos US$ 70 millones.

Dado que las conductas investigadas fueron previas a la reforma de 2016, no se contemplan sanción penal, ni nuevos niveles de sanción económica. «La FNE solicitó esta multa debido a la gravedad y extensión temporal del acuerdo y a que las empresas requeridas son las únicas que comercializan alimentos para salmones en Chile, por lo que sus clientes debieron pagar los precios del cartel al no contar con ofertas alternativas. De acuerdo a la investigación, el precio del alimento explica más de 50% del costo total del salmón», informó la fiscalizadora.

La investigación comenzó en 2016 luego que Ewos, perteneciente desde 2013 a los fondos Altor y Bain Capital, fuera adquirida por Cargill.

Tras adjudicarse la totalidad del negocio el 8 de octubre de 2015, los empleados de Ewos dieron cuenta a los nuevos controladores de la prolongada conducta que mantenía la compañía y la industria, que «eran inconsistentes con la política de competencia de Cargill y posiblemente violaban la ley de competencia chilena». El 16 de junio, la firma tocó la puerta de la FNE para autodenunciar la práctica y solicitar la exención de multa.

El fiscal Nacional Económico, Ricardo Riesco destacó que «en este caso, nuestra investigación tuvo como punto de partida la confesión de uno de los integrantes del cartel, lo que no hace sino ratificar el rol esencial que la delación compensada cumple en la detección y persecución de la colusión».

Por ello, el organismo pidió al TDLC que exima de multa a dicha compañía, al aportar con los antecedentes que dieron paso a la entrada, registro e incautación en las oficinas de las compañías y declaraciones de diversos ejecutivos, lo que se concretó entre el 13 y 15 de octubre de 2016 mediante personal de Carabineros, después de las autorizaciones judiciales pertinentes.

Desde Cargill agregaron que «las prácticas -limitadas solo a Chile- incluían contactos con competidores que contravenía la política de competencia y el Código de Conducta de Cargill y fueron erradicadas inmediatamente. Hemos colaborado decididamente con la FNE».

Los diversos dueños de Ewos

Ewos -de origen sueco- llegó a Chile en 1980 bajo el control de Norqua S.A, firma que luego cambió su nombre a Cermaq. Dicha firma estuvo a cargo de Ewos durante casi todo el funcionamiento del supuesto cartel, hasta que vendió el control al fondo norteamericano Altor y al noruego Bain Capital, por US$ 1.082 millones en 2013.

Estos fondos son dueños de Nova Austral, salmonera que en mayo de este año fue denunciada por el Servicio Nacional de Pesca ante el Ministerio Público y la Superintendencia de Medio Ambiente por falsear los índices de mortalidad de sus peces y adulterar el fondo marino en sus operaciones en Magallanes.

Al vender las operaciones a Cargill el 8 de octubre de 2015, los empleados de Ewos dieron cuenta a los nuevos controladores de la conducta que mantenía la compañía y la industria, que era «inconsistentes con la política de competencia de Cargill y posiblemente violaban la ley de competencia chilena». Luego, fueron a la FNE.

Autor: María José Blanco

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